Lo que realmente pagas...

 

Lo que realmente pagas…

¿Ordenar un pastel personalizado?

 

Mi trabajo se inicia desde el momento de aceptar el pedido. El tiempo empieza a contar desde el momento en que me pongo a dar ideas, dibujar, diseñar, calcular, comprar y escoger el material, cortar, preparar, empaquetar y entregar. No te olvides de añadir la electricidad, el desgaste de las herramientas y el valor de toda materia prima utilizada en el proyecto. Es muy importante que mis clientes valoren que mi trabajo “handmade” o “hecho a mano” es especial, único y personalizado, que en cada detalle pongo mi esfuerzo, dedicación y empeño para entregar un buen trabajo.

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Lo que mucha gente cree que paga…

Lo que realmente pagas...

Lo que realmente pagas:

 

  • Un pastel, o mejor dicho, una obra de arte comestible
  • Alguien (Yo!) que pasa horas diseñando tu pastel
  • Alguien (Yo!) que compra la materia prima para tu pastel
  • Cursos carísimos para aprender técnicas de decoración
  • Años de práctica, práctica y más práctica
  • Las costosas herramientas para crear pasteles complejos
  • Los servicios necesarios para hacer el pastel (luz, agua, gas…)
  • Horas y horas decorando el pastel
  • Alguien (Yo!) con la habilidad artística para crear el pastel de tus sueños
  • Impuestos
  • Y un poco más para pagar la renta y mantener una familia

 

Todavía te parece justo esperar que un pastelero trabaje a cambio de un precio promedio de un postre común o regatear la cotización? A caso tu regateas a tu estilista, médico de cabecera o la cuenta del restaurante?

 

Los pasteles artísticos son un trabajo hecho con amor, pero el amor no paga!

Nosotros no te pedimos que trabajes por menos, no nos pidas a nosotros que hagamos eso!

 

Dejaré esto por aquí y me iré lentamente…

Una dama quería comprar un hermoso pastel hecho a mano, así que fue a buscar a un pastelero que era famoso por los sorprendentes pasteles que hacía, pero cuyos precios obviamente también eran un poco elevados debido a la calidad de su trabajo.

El pastelero le cotizó el pastel a la dama y a ésta le pareció extremadamente caro, así que el pastelero le preguntó cuánto le parecía que ella debería pagar por ese pastel, a lo que ella respondió “X” cantidad. “Verá usted”, dijo la dama “el harina cuesta tanto, los huevos, tanto; el fondant, tanto; e inclusive hasta el molde puede llegar a costar, tanto. Así que ese creo que ese es el precio justo”.

El pastelero aceptó el trato y le prometió su pastel para la siguiente semana. La dama se fue encantada a platicarle a sus amistades el fabuloso trato que había hecho y presumiendo lo inteligente que era.

Se llegó el día de la entrega del pastel, y la dama estaba ansiosa de recibirlo. Cuando tocaron a la puerta y ella vio al pastelero con la enorme caja, se apresuró a abrirla para ver el hermoso pastel, pero para su sorpresa, la caja sólo traía: harina, huevos, fondant, etc y hasta un molde.

La mujer enfurecida reclamó al pastelero: “¡¿Cómo pudo haberme hecho esto a mí?, se supone que yo pagué por un pastel!”. A lo que el pastelero respetuosamente respondió: “No señora, usted pagó por la materia prima, nunca pagó por mi tiempo y mi trabajo, así que si algo falta en esta caja, tiene que pagar por él. Con su permiso.”

Moraleja: Cuando compras un pastel, no estás pagando por los ingredientes únicamente. Estás comprando: el pastel, el tiempo, el esfuerzo, la habilidad, la dedicación y el amor que van implícitos en el pastel. Gracias!!!

Y si no encuentras las respuestas…

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Patricia Cupcakes & Patisserie

Patricia Cupcakes & Patisserie S.L.



Asociación Nacional de  Profesionales de la Repostería Creativa
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